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Virus DNA · Familia 1 de 10 · Virología médica

Parvoviridae

Parvovirus B19 · Bocavirus · AAV

ssDNA lineal · ~5 600 nt Sin envoltura · icosaédrico 18–26 nm Replicación nuclear · exige célula en fase S 10–15 % de la hidropesía fetal no inmunitaria Sin antiviral · IgIV en aplasia pura de serie roja
Ficha rápidaParvoviridae · Virus DNA
Géneros humanos
Erythroparvovirus (B19) · Bocaparvovirus (HBoV1–4) · Dependoparvovirus (AAV) · Tetraparvovirus (Parv4) · Protoparvovirus (bufavirus, cutavirus)
Receptor
Globósido = antígeno P del eritroblasto (paso post-entrada en el endosoma ácido) + receptor de VP1u + correceptor AXL
Célula blanco
Progenitor eritroide CD36+ y eritroblasto de médula ósea; también miocito fetal y endotelio (portadores de antígeno P)
Transmisión
Respiratoria por gotas (secundaria intradomiciliaria ~50 %) · hemoderivados · vertical transplacentaria
Cronología
Viremia días 5–9 · reticulocitopenia días 7–11 · exantema y artralgia días 17–18
Contagiosidad
Máxima antes del exantema. El niño con la mejilla abofeteada ya no contagia; sí lo hace el de la crisis aplásica o la aplasia crónica
Seroprevalencia
~50 % a los 15 años, >80 % en adultos mayores; seroconversión anual ~1 % en mujeres en edad fértil
Diagnóstico
IgM (>90 % al 3.er día del cuadro) · PCR cuantitativa con umbral de 104 UI/mL para infección aguda
Tratamiento
Sintomático · transfusión en la crisis aplásica · IgIV 0.4 g/kg × 5 días en aplasia pura crónica · transfusión intrauterina en hidropesía
01HistoriaLa quinta enfermedad y el tubo número 19
  • 1799–1905 — Willan describe el exantema; Sticker lo bautiza erythema infectiosum (1899) y Cheinisse lo numera como el quinto de los seis exantemas clásicos de la infancia.
  • 1975 — Yvonne Cossart, buscando antígeno de superficie de hepatitis B en sueros de donadores, halla partículas tipo parvovirus en la muestra rotulada B-19. El nombre del virus es la coordenada de un tubo.
  • 1981 — Pattison lo asocia a la crisis aplásica de la drepanocitosis: la primera enfermedad atribuida a B19, seis años después de verlo al microscopio.
  • 1983–1985 — Anderson encuentra IgM específica en los 31 niños de un brote en Londres y cierra el caso del eritema infeccioso; su inoculación intranasal de voluntarios dibuja el curso bifásico: viremia primero, exantema después, y en medio un paro de la eritropoyesis de 4 a 8 días.
  • 2005 — Allander descubre el bocavirus humano en aspirados nasofaríngeos. 2022: el AAV2 se asocia a la hepatitis pediátrica no A-E pospandemia, con papel causal aún no establecido.
Por qué importa el experimento de 1985

La viremia y el exantema no coinciden. El daño hematológico ocurre en la primera fase, cuando el paciente parece tener un catarro; el exantema y la artritis son inmunocomplejos sobre alguien que ya eliminó el virus. De esa disociación deriva toda la lógica del aislamiento, del diagnóstico y del riesgo fetal.

02TaxonomíaCinco géneros humanos, un solo patógeno mayor
Familia
Parvoviridae — del latín parvus, «pequeño»: los virus DNA más pequeños que infectan al humano
Subfamilias
Parvovirinae (vertebrados) · Densovirinae (invertebrados) · Hamaparvovirinae (ambos)
Géneros que infectan al humano
Al menos cinco: Erythroparvovirus, Bocaparvovirus, Dependoparvovirus, Tetraparvovirus, Protoparvovirus
Especie tipo
Parvovirus B19 (B19V), único con enfermedad humana bien establecida
Parvovirus B19Erythroparvovirus

Tres genotipos antigénicamente cruzados: el 1 circula hoy en todo el mundo; el 3 predomina en Brasil, Ghana e India; el 2 casi solo se recupera de tejidos de personas nacidas antes de 1970, un fósil viral que ya no circula.

Bocavirus humano 1–4Bocaparvovirus

El nombre es un acrónimo: BOvino + CAnino. HBoV1 es respiratorio; HBoV2–4 son entéricos, de transmisión fecal-oral.

Ubicuos: a los 6 años tienen anticuerpos >80 % de los niños frente a HBoV1, 50 % frente a HBoV2, 10 % frente a HBoV3 y casi ninguno frente a HBoV4.

Virus adenoasociadosDependoparvovirus

Defectuosos: necesitan un virus ayudador —adenovirus o herpesvirus— para replicar. Serotipos humanos 1, 2, 3, 5, 6, 8, 9 y 13; seroprevalencia del 20 al 60 %.

Considerados no patógenos, son el vector predilecto de terapia génica: infectan células en división y en reposo y expresan el transgén a largo plazo.

Los huérfanos de la familia

Parv4 (Tetraparvovirus, 2005): DNA frecuente en plasma industrial y en médula de personas que se inyectan drogas y de hemofílicos; transmisión y enfermedad inciertas. Bufavirus (2012): en heces con diarrea, seroprevalencia del 2–4 % en Finlandia y Estados Unidos frente al 85 % en Medio Oriente. Cutavirus (2016): en piel de linfoma cutáneo de células T y parapsoriasis en placas más que en controles; asociación provisional, no causalidad.

03MicrobiologíaTres proteínas y una dependencia absoluta de la fase S
60 CAPSÓMEROS · T = 1 · 22–23 NM VP2 — 58 kDa · ~95 % de la cápside Se autoensambla sin DNA en partículas tipo virus (VLP): son el antígeno de los inmunoensayos y la base de las vacunas VP1 — 84 kDa · ~5 % · extremo único VP1u VP1u porta actividad fosfolipasa A2, se une a su propio receptor y concentra los epítopos neutralizantes. Los conejos inmunizados solo con VP2 hacen anticuerpos que no neutralizan. NS1 — proteína no estructural Indispensable para replicar y directamente citotóxica: detiene el ciclo celular y empuja al eritroblasto a la apoptosis GENOMA · DNA MONOCATENARIO LINEAL 3′ 5′ NS1 VP1 / VP2 (solapados) ITR 365 nt ITR 365 nt Las repeticiones terminales invertidas forman horquillas que sirven de cebador: sin ellas no hay replicación Un genoma de una sola cadena no puede copiarse solo: necesita la polimerasa del huésped y, por tanto, una célula que ya esté en fase S.
Figura 1. El virión y el genoma de B19. Retén dos cosas: VP1u es el antígeno neutralizante (y el problema de las vacunas de VP2 solo) y NS1 es la que mata al eritroblasto.

Entrada y tropismo

  • Globósido (antígeno P) fue durante años «el receptor». Hoy se sabe que es imprescindible pero no para entrar: actúa en el endosoma ácido, después de la entrada, y media la transcitosis por el epitelio respiratorio. El raro fenotipo P-nulo confiere resistencia.
  • En el pH neutro de la médula hace falta el receptor de VP1u, restringido al linaje eritroide, con la tirosina-cinasa AXL de correceptor.
  • El antígeno P está también en megacariocitos, miocitos fetales y endotelio, células no permisivas: explican tropismo, no replicación. A linfocitos B, monocitos y endotelio B19 entra por facilitación dependiente de anticuerpo (ADE), mecanismo que también usa HBoV1.
Por qué no se cultiva
  • Depende de células en mitosis: no lleva enzimas para forzar la fase S.
  • Solo replica bien en progenitores eritroides humanos primarios: no hay línea celular práctica ni aislamiento clínico útil. El diagnóstico es serológico y molecular, nunca por cultivo.
Estabilidad: la pesadilla del banco de sangre
  • Sin envoltura y con cápside robusta: resiste éter y cloroformo, sobrevive al tratamiento con solvente-detergente —que solo inactiva virus envueltos— y a los calentamientos habituales de los hemoderivados. Se inactiva con formalina, β-propiolactona, oxidantes y radiación gamma.
  • Por eso la FDA y el Consejo de Europa fijan un límite de 104 UI/mL por PCR en los pools de plasma. En temporada epidémica, 1 de cada 20 000 a 40 000 unidades lleva viremia de alta carga.
04FisiopatologíaUna enfermedad, dos fases que no se tocan
FASE 1 · VIREMIA — CATARRO INESPECÍFICO Y CONTAGIO FASE 2 · INMUNOCOMPLEJOS — EXANTEMA Y ARTRALGIA, SIN CONTAGIO 0510 15202530 DÍAS DNA en suero (PCR): hasta 1012–1014 UI/mL IgM — aparece el día 10–12, dura 2–3 meses IgG — desde el día 14, de por vida Reticulocitos — caen a cero los días 7–11 Aquí ocurre la crisis aplásica nadir de hemoglobina hacia el día 10 Mejilla abofeteada y artralgia coinciden con la respuesta inmune: ya no hay viremia alta El paciente contagia cuando nadie sospecha nada y deja de contagiar justo cuando aparece el signo que lo delata.
Figura 2. Curso de la infección aguda en el hospedero inmunocompetente. La fase 1 es virológica (viremia, cese de la eritropoyesis, contagio); la fase 2 es inmunológica (exantema y artritis por inmunocomplejos, sin contagio).

De la biología al daño

  1. Entrada respiratoria Transcitosis por el epitelio de la vía aérea, con VP2 unido al globósido en pH ácido.
  2. Viremia de magnitud extrema Días 5 a 9, hasta 1012–1014 UI/mL: de ahí la eficiencia de la transmisión por hemoderivados.
  3. Lisis del eritroblasto Infecta al progenitor eritroide CD36+; la célula madre pluripotente se salva. NS1 detiene el ciclo y dispara apoptosis. Sello morfológico: pronormoblasto gigante de 25–32 µm con inclusión nuclear eosinófila.
  4. Paro de la eritropoyesis de 4 a 8 días En un adulto sano cuesta ~1 g/dL y pasa inadvertido. Si la vida media eritrocitaria está acortada —hemólisis, hemorragia, ferropenia, postrasplante— el mismo paro produce caída brusca y sintomática.
  5. Rescate inmune e inmunocomplejos Los anticuerpos neutralizantes cortan la viremia y reinician la eritropoyesis con reticulocitosis de rebote; la inmunidad es de por vida. Hacia los días 17–18 aparecen exantema y artropatía: depósito de complejos, no daño citopático.
Por qué el feto es distinto
  • Vida media eritrocitaria corta + expansión masiva del compartimento eritroide en el segundo trimestre = demanda que no tolera pausas; y un sistema inmune inmaduro que prolonga la viremia.
  • El antígeno P está en el miocito cardiaco fetal: añade un componente de miocarditis a la anemia.
  • Resultado: anemia grave → insuficiencia cardiaca de alto gasto → hidropesía no inmunitaria. El exceso de pérdidas se concentra antes de la semana 20.
Persistencia tisular: el «bioportfolio»

Tras la primoinfección, el DNA de B19 persiste de por vida en casi todos los tejidos —sinovial, miocardio, hígado, médula, piel, encéfalo y amígdala, ahí en linfocitos B del centro germinal—. En un estudio controlado había DNA en la sinovial del 28 % de los pacientes con artritis crónica… y del 48 % de los controles sin artropatía.

Una PCR positiva en tejido no prueba nada: es el error que infló la literatura sobre B19 y artritis reumatoide, miocardiopatía dilatada, hepatitis fulminante y vasculitis.

El inmunodeprimido

Sin respuesta humoral eficaz la infección se cronifica: anemia persistente sin exantema y sin artritis, porque nunca llega la fase de inmunocomplejos. Algunos tienen anticuerpos contra VP2 pero no contra VP1: seropositivos e incapaces de neutralizar.

05Cuadro clínicoEl síndrome depende del hospedero, no del virus
HospederoSíndromeRasgos que hay que reconocer
Niño sanoEritema infeccioso (5.ª enfermedad)Pródromo leve 2–5 días → «mejilla abofeteada» con palidez peribucal → exantema maculopapular en tronco y extremidades que al desvanecerse deja el patrón reticulado o en encaje y recurre semanas con calor, sol o ejercicio.
Adulto, sobre todo mujerArtropatíaArtralgia o artritis simétrica de pequeñas articulaciones de manos y pies, 1–3 semanas; puede persistir meses o años. Factor reumatoide transitorio positivo. En una clínica de sinovitis temprana, el 12 % tenía infección reciente por B19.
Recambio eritroide altoCrisis aplásica transitoriaEsferocitosis hereditaria, talasemia, drepanocitosis, deficiencia de piruvato-cinasa, anemia hemolítica autoinmune; también hemorragia, ferropenia y postrasplante. Reticulocitopenia con desplome de la hemoglobina; puede ser la primera manifestación de una hemólisis compensada.
InmunodeprimidoAplasia pura de serie roja crónicaVIH avanzado, trasplante, leucemia, inmunodeficiencias congénitas. Anemia persistente sin exantema y sin artritis, con DNA detectable y anticuerpos ausentes o bajos; médula con pronormoblastos gigantes dispersos.
FetoHidropesía no inmunitaria · anemia congénita10–15 % de toda la hidropesía fetal no inmunitaria. OR de pérdida fetal 2.68; de aborto 2.42; de óbito 3.53. Entre embarazadas infectadas, pérdida 7.6 % e hidropesía 9.3 %. No es teratógeno.
CualquieraSíndrome hemofagocítico asociado a virusHiperplasia histiocítica, hemofagocitosis y citopenias; benigno y autolimitado, a diferencia de la histiocitosis maligna.
Variantes cutáneas que hay que conocer
  • Síndrome papular-purpúrico en guantes y calcetines: eritema y púrpura de manos y pies con límite neto en muñecas y tobillos, sobre todo en adolescentes y adultos jóvenes.
  • Erupción vesiculopustular, exantemas purpúricos, eritema multiforme; el prurito plantar puede dominar.
  • La mejilla abofeteada es mucho más frecuente en niños: el adulto consulta por articulaciones, no por piel.
Asociaciones no probadas
  • Miocarditis — plausible (antígeno P en miocito fetal), pero casi todos los reportes se apoyan solo en PCR tisular.
  • Encefalitis y meningitis con DNA en LCR: evolución en general favorable.
  • Glomerulonefritis, hepatitis, vasculitis, poliarteritis nodosa y Kawasaki: no confirmadas.
  • B19 no causa anemia aplásica verdadera ni eritroblastopenia transitoria de la infancia.
Bocavirus humano en la práctica pediátrica

HBoV1 produce infección respiratoria alta y baja del lactante, sobre todo bronquiolitis y sibilancias, a veces graves. Su DNA está en el 2–20 % de las muestras respiratorias de niños con cuadro agudo, pero también semanas o meses después: hallarlo no prueba causalidad; se exige mRNA empalmado, IgM, IgG de baja avidez o DNA en suero. Sin tratamiento ni vacuna.

Diagnóstico diferencial del exantema

Rubéola (adenopatía retroauricular), sarampión (Koplik, paciente tóxico), escarlatina (lengua aframbuesada, textura de lija, palidez peribucal también presente), enterovirus, dengue; en el adulto, lupus y artritis reumatoide de inicio. Clave temporal: en la quinta enfermedad el niño ya está afebril y se siente bien cuando aparece el exantema.

06DiagnósticoSerología en el sano, carga viral en el inmunodeprimido
MuestraPruebaRendimiento y matices
SueroIgM por EIAPrueba de elección en el inmunocompetente. Positiva en >90 % al tercer día de la crisis aplásica o al aparecer el exantema. Dura 2–3 meses o más: no fecha con precisión.
SueroIgG por EIAAparece el día 7 y persiste de por vida. Como >50 % de la población es IgG positiva, por sí sola no diagnostica infección aguda: define susceptibilidad. Seroconversión o aumento >4 veces en sueros pareados a 2 semanas sí es diagnóstico.
SueroAvidez de IgG · especificidad de tipo de epítopo (ETS)Serodiagnóstico combinatorio: la IgG de baja avidez y el reconocimiento del heptapéptido KYVTGIN de VP2 separan infección aguda de inmunidad pasada. Gana especificidad, sobre todo en el embarazo.
Suero o plasmaPCR cuantitativaCarga >109 UI/mL durante 2–4 días; en la crisis aplásica y la aplasia pura llega a 1014. Umbral de 104 UI/mL para infección aguda: por debajo puede ser DNA residual, incluso no encapsidado, liberado por tejido dañado.
Médula óseaMorfologíaPronormoblastos gigantes con inclusión nuclear eosinófila y ausencia del resto de precursores eritroides.
Líquido amniótico · sangre fetalPCRConfirma la infección fetal; debe acompañarse de serología y PCR maternas.
FetoDoppler de arteria cerebral mediaDetecta la anemia fetal antes de la hidropesía y sin invadir: es la herramienta de vigilancia tras infección materna documentada.
TejidoPCRNo usar para diagnosticar: el DNA persiste décadas en casi todos los tejidos. Para demostrar infección activa se busca mRNA viral empalmado o proteína viral.
Qué pedir según el escenario
  • Niño con exantema típico en brote: nada. El laboratorio se reserva para los casos fuera de brote.
  • Adulto con poliartritis aguda: IgM e IgG junto con el estudio reumatológico.
  • Crisis aplásica: PCR cuantitativa y reticulocitos —la carga es enorme y la IgM puede tardar—.
  • Inmunodeprimido con anemia arregenerativa: PCR cuantitativa; la serología falla porque no produce anticuerpos.
  • Embarazada expuesta: IgG e IgM ± avidez; si hay infección, vigilancia fetal.
Errores frecuentes
  • Pedir solo IgG y llamar «infección aguda» a la memoria inmunológica de la infancia.
  • Leer un PCR de baja carga —o una biopsia endomiocárdica positiva— como enfermedad activa.
  • Confiar en la serología del inmunodeprimido, o intentar el cultivo: no existe.
07Tratamiento y prevenciónNo hay antiviral: hay transfusión, inmunoglobulina y sentido común
Por síndrome
  • Eritema infeccioso y artropatía: sintomáticos; la artralgia responde a AINE y puede durar meses.
  • Crisis aplásica transitoria: transfusión y soporte. En una serie de drepanocitosis, 87 % requirió transfusión y 61 % hospitalización; se describen insuficiencia cardiaca, necrosis medular, complicaciones cerebrovasculares y muerte. Después, inmunidad definitiva.
  • Aplasia pura crónica: primero reducir o suspender la inmunosupresión —a veces basta para que el paciente monte su respuesta—. Si no, IgIV 0.4 g/kg/día × 5 días: caída de la viremia, reticulocitosis y resolución de la anemia en 1–2 semanas. Si recae en <6 meses, sobre todo en VIH, mantenimiento con 0.4 g/kg cada 4 semanas y terapia antirretroviral.
  • Hidropesía fetal: transfusión intrauterina en centro con experiencia; no es inocua y parte de los casos se resuelve solo.
  • Miocardiopatía con DNA de B19 en biopsia: la IgIV no mejoró la función cardiaca en el ensayo aleatorizado. Experimental: cidofovir, brincidofovir e hidroxiurea, activos solo in vitro.
Control de infecciones
  • Al niño con eritema infeccioso no hay que aislarlo ni excluirlo de la escuela: cuando aparece el exantema ya dejó de contagiar.
  • Crisis aplásica: precauciones de gotas 7 días. Infección crónica del inmunodeprimido: aislamiento toda la hospitalización.
  • Separarlos de los contactos de alto riesgo: hematológicos, inmunodeprimidos y personal de salud embarazado seronegativo. El máximo riesgo ocupacional lo tienen educadoras y personal escolar.
Embarazada expuesta BROTE ESCOLAR · CONTACTO DOMICILIARIO · CASO ÍNDICE IgG e IgM maternas ± avidez de IgG · ± PCR cuantitativa IGG + · IGM − Inmune Sin riesgo fetal. Tranquilizar, no retirarla del trabajo. IGG − · IGM − Susceptible Repetir serología si el contacto persiste o aparecen síntomas. IGM + O SEROCONVERSIÓN Infección materna reciente Riesgo máximo de pérdida fetal antes de la semana 20. Vigilancia fetal seriada con ecografía y Doppler de arteria cerebral media Si hay signos de anemia fetal o hidropesía: PCR en líquido amniótico o sangre fetal y transfusión intrauterina. B19 no es teratógeno: los recién nacidos que sobreviven a la infección intrauterina no muestran malformaciones ni secuelas a largo plazo.
Figura 3. La embarazada expuesta. La primera decisión es serológica y separa a la mayoría —ya inmune— del pequeño grupo que necesita vigilancia fetal. El desenlace adverso no es lo típico tras una infección materna.
Vacunas y hemoderivados

No hay vacuna disponible. Las candidatas son cápsides vacías donde VP1 es crítica para inducir anticuerpos neutralizantes, y las de contenido supranormal de VP1 son aún más inmunógenas. Una vacuna de baculovirus enriquecida en VP1 pasó una fase I prometedora, pero el estudio posterior se detuvo por reacciones cutáneas inexplicadas en 3 de 43 participantes. Se desarrollan VLP de VP1+VP2 sin actividad fosfolipasa A2. Queda sin resolver a quién vacunar: ¿solo a los de alto riesgo o a toda la población?

En hemoderivados la inactivación clásica no sirve: se controla con PCR cuantitativa y retiro de las donaciones >104 UI/mL.

08Perlas de examenLo que se pregunta
Alto rendimiento
  • Único virus DNA monocatenario de la clasificación clásica y el más pequeño: parvus = pequeño.
  • Receptor: antígeno P (globósido); fenotipo P-nulo = resistencia genética.
  • Replicación nuclear ⇒ necesita fase S: el blanco es un progenitor en proliferación. Pronormoblasto gigante con inclusión nuclear eosinófila = sello en médula.
  • Crisis aplásica = reticulocitopenia sobre hemólisis crónica. Aplasia pura de serie roja = inmunodeprimido anémico sin exantema.
  • Causa el 10–15 % de la hidropesía fetal no inmunitaria y no es teratógeno.
  • Sobrevive al solvente-detergente: riesgo residual en hemoderivados. Tratamiento del inmunodeprimido: IgIV 0.4 g/kg × 5 días; no hay antiviral aprobado.
Nemotecnias

«Cinco, cinco y cinco» — quinta enfermedad, genoma de ~5 kb, cinco géneros de parvovirus que infectan al humano.

«P-A-R-V-O» — antígeno P · crisis Aplásica · Rash en mejilla abofeteada · Vertical con hidropesía · artropatía Osteoarticular del adulto.

«El del exantema ya no contagia; el de la crisis aplásica sí» — la disociación entre viremia e inmunocomplejos, convertida en regla de aislamiento.

Trampas clásicas y escenario mexicano
  • Aislar al niño con la mejilla abofeteada: cuando el exantema aparece, la viremia ya terminó.
  • Confundir la artropatía del adulto con artritis reumatoide de inicio — misma distribución simétrica de pequeñas articulaciones y factor reumatoide transitorio positivo; sin antecedente de exantema, el error es fácil.
  • Diagnosticar por PCR de tejido: el «bioportfolio» hace del hallazgo la regla, no la excepción.
  • La crisis aplásica puede ser el debut de una esferocitosis hereditaria compensada: ante un niño con anemia brusca y reticulocitos bajos, buscar la hemólisis de fondo, no solo el virus.
  • Escenario mexicano habitual: educadora embarazada tras un brote de eritema infeccioso en el preescolar. La conducta no es retirarla del trabajo, sino medir IgG e IgM: si ya es inmune —como más de la mitad de las adultas—, se tranquiliza y termina la consulta.
  • Y el otro: trasplantado renal con anemia arregenerativa pese a eritropoyetina y con serología negativa. La prueba correcta es la PCR cuantitativa en suero.

Fuentes · Vault Jaibri patogenos/Parvovirus_B19.md (nota semilla, First Aid Step 1 2025, p. 159-163) y sindromes/Fiebre_y_exantema.md · Mandell PPID 10e, cap. 154, p. 1943-1950 · Qiu J, Söderlund-Venermo M, Young NS. Clin Microbiol Rev 2017;30:43-113 · Anderson MJ et al. J Infect Dis 1985;152:257-265 · Miller E et al. Br J Obstet Gynaecol 1998;105:174-178 · Xiong YQ et al. J Clin Virol 2019;114:12-20 · Ho A et al. Nature 2023;617:555-563 · árbol virus-dna.html.